Hemos tomado este tema como punto de referencia y de investigación por que en el trascurso de los años hemos visto como las tecnologías han ido avanzando y se ha ido globalizando el mundo, notamos como el uso de las Tecnologías de la información y comunicación (Tics), son medios idóneos que nos posibilitan el contacto con el contexto próximo y lejano, por ello, es necesario capacitarnos y capacitar para utilizarlas en la educación de la forma más íntegra posible, la función de estas Tics son recurso de enseñanza-aprendizaje. Su empleo permite desarrollar de modo más óptimo para las tareas de tipo educativo, laboral y personales.
Las Tecnologías de la Información y Comunicación son en la actualidad, un recurso posible y necesario en el contexto educativo. No obstante, no son siempre el único, ni por sí mismo el mejor medio formativo. Deben de ser empleadas con reserva y como una alternativa más en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Lo anterior presentado como un problema para varias instituciones en creer que las Tics son la forma más adecuada de formar al estudiante, notamos que así como esta nos proporciona grandes ventajas también en ellas encontramos grandes desventajas y posibles roles que nos lleven a problemas más adelante, podemos resaltar que estas herramientas que son importante en la formación de los estudiantes en la mayoría de las instituciones faltan o hay gran escasez en las recursos de información y tecnología, porque así como en planteles educativos hay gran cantidad de recursos en otros podemos notar que no poseen ni una planta de tecnología para una formación académica adecuada.
Además las transformaciones provocadas por las Tics influyen en el estructura educativo y social de forma interrelacionada. Esto es, a través de la creación de nuevas ocupaciones y profesiones y la potenciación de entornos laborales novedosos, estas tecnologías son parte de la vida diaria de las personas en el mundo globalizado.
Estas han pasado a formar parte de la educación, sin embargo, esta área hasta el día de hoy no ha causado el efecto esperado en la consecución de más y mejores
aprendizajes en los estudiantes, y se ha notado como estas prácticas para los docentes se han convertido en hechos pedagógicos constantes en la educación.



